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Nada es lo que parece

Nada es lo que parece
Por Natalia Xavier - 18 de Mayo Comparte

NCIS Temporada 12 Capítulo 24. El final de temporada remata con un final inesperado lleno de dudas.

Regla de Gibbs número 36: "Si sientes que están jugando contigo, probablemente así sea". Y esas palabras de sabiduría nunca fueron tan ciertas como en el final de temporada de NCIS. Dividido en dos partes, el final adelantaba que la serie perdería a "un favorito de los fans", todos entramos en pánico, y al final, resultó ser Ned Dorneget. ¿Seguro que todo estaría bien?

Claro que no. En los minutos finales de Neverland Gibbs recibió dos disparos, los créditos empezaron a correr y en menos de dos segundos todos nos convertimos en víctimas de la regla número 36. Porque, como todos sabemos, las reglas de Gibbs ayudan a definir el mundo.

De todos modos, no hay manera de que Gibbs pueda morir. Es Gibbs. Además, el disparo no parece haber sido mortal. Esto no es Game of Thrones, y a diferencia de Jon Snow, Gibbs todavía parecía estar vivo cuando terminó el capítulo. Así que no, no creo que Gibbs muera, pero honestamente fue un giro inesperado que sorprendió. Uno de los tantos motivos que hacen que NCIS sea una gran serie. Siempre sorprende.

De hecho, todo el final de temporada fue sorprendentemente complejo, empezando por ese desdibuje de la línea entre víctima y sospechoso. Nadie confundió a Gibbs tanto como ese niño, a tal punto que su conciencia adoptó la forma de Mike Franks para advertirle. Pero lo más notable fue cómo la serie se metió en la psicología de este tipo de terroristas y logró confundir a los espectadores también.

Es un niño, y como niño tendemos a tener cierta empatía para con él, pero al mismo tiempo, es el autor de hechos terribles y si bien es víctima de un lavado de cerebro, luego de haber recibido el trato que recibió por parte de Gibbs, tampoco parece tener una pizca de remordimiento, por lo que surge la pregunta, ¿se lo puede considerar un terrorista?

La serie deja esto abierto. Y también deja abierta la trama para la próxima temporada. Con la situación de Gibbs y la cantidad de objetivos que descubrió McGee con el videojuego, es posible deducir que la amenaza de Daniel Budd es más que seria. Además, no solo hay que detenerlo sino que también hay que deducir cuál es su problema. Ni él ni sus aliados dieron ningún tipo de indicación acerca de por qué hacen lo que hacen.

Hay algo que no cierra del todo. Tal vez un problema más grande debajo de la superficie. Sea lo que sea, Gibbs y su equipo deberán aprender a distinguir entre víctima y enemigo para resolver el problema antes de que sea demasiado tarde.

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